“Me siento ampliamente satisfecho”

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha dejado sin efecto la sentencia condenatoria contra mi persona como responsable de Radio Aventura Siglo 21, por un delito de injurias contra el funcionario del Ayuntamiento de Telde, Marcos Monzón.
Los magistrados de la Audiencia admitieron el recurso de apelación interpuesto por mi abogado contra el fallo del Juzgado de lo Penal número 3 de la capital grancanaria que me había condenado en primera instancia a pagar 2.000 euros a Monzón por un delito de injurias con publicidad.

Este fallo judicial ahora ha sido revocado y los magistrados de la Audiencia han estimado mi recurso considerando que las manifestaciones que motivaron mi condena en primera instancia, están “amparadas” por la libertad de expresión.

Me siento ampliamente satisfecho, por este fallo favorable ya que “los magistrados han tenido en cuenta, que todo lo dicho por mi en su momento tenían como único fin denunciar la posible existencia de un trato de favor por un trabajador de la Corporación hacia determinadas personas”.
Ha quedado claro tras mi apelación que las críticas emitidas en su día, nada tenían nada que ver con el ámbito de lo personal, y si con la actuación irregular de un funcionario público en el ejercicio de su actividad como tal, lo que supone, de acuerdo con la doctrina del Tribunal Constitucional, que “los límites permisibles de la crítica son más amplios si ésta se refiere a personas que, por dedicarse a actividades públicas, están expuestas a un más riguroso control de sus actividades y manifestaciones que si se tratase de simples particulares sin proyección pública alguna”.

Es decir, que según la Jurisprudencia constitucional expuesta, las críticas emitidas en su momento quedan amparadas por la libertad de expresión al denunciar una determinada actividad pública que yo consideraba que no se ajustaban a la legalidad.
En estos momentos me encuentro profundamente satisfecho y reitero una vez más que creo profundamente en la Justicia, ya que ha quedado meridianamente claro que las manifestaciones realizadas por mi en su día, se encuentran amparadas por la libertad de expresión, por referirse a la actividad de la Corporación Municipal y a la posible existencia de un trato de favor hacia determinadas personas, de un funcionario público.
En consecuencia, los magistrados han estimado el recurso de apelación presentado por mi abogado y me absuelven del delito de injurias por el que se me había condenado en su día.
Este fallo es firme y no admite recurso.

PD. El ser funcionario público implica en Derecho Penal determinadas particularidades procesales al enjuiciar delitos cometidos por o contra ellos y, por supuesto, la previsión de penas específicas que inhabilitarán o suspenderán el ejercicio del cargo. En todo caso, es sin duda el análisis de aquellos delitos, especiales, que sólo un funcionario público puede cometer, los que ha permitido a los magistrados una visión de conjunto del modo en que se trata a este y de las cautelas que en el ejercicio de la función pública han de desplegarse por quienes tienen la obligación de velar por el buen funcionamiento de la administración.

Carmelo Martín Rodríguez

Director

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*