Coches en la carretera
¡Oh, aquellos tiempos, en los que la guagua -el coche de hora- bajaba completo, y tenías que esperar al auxiliar, que venía detrás! Y en ella, el queso, el baifo, hasta el cochino, la lechera, la lavadera, pero sobretodo: la gente trabajadora -algunos dando una cabezada; y los cuentos, los chistes, las historias, la risa...
Y todos, bajando y subiendo en distintas paradas, para -la mayoría- incorporarse a sus distintos y diversos trabajos. Ahora no; ahora, las guaguas, bajan y suben vacías. Tampoco se ven coches-chicos o privados -rara avis o mirlo blanco- de tarde en tarde algún furgón; ahora, las carreteras, están vacías. Hablo del Centro-isla, con tendencia o dirección hacia la Cumbre, pero que se generaliza. Ya nada, ni nadie se mueve. Ya, ¡ni cuervos se ven en la isla!; ni ganado, por ninguna parte; tampoco se ve la agricultura, por ningún lado; tampoco se ven los turistas, por el interior de la isla, y por ninguna parte; ni tampoco se ve la construcción por ningún lado. Y es el caso, que, hasta cuarenta coches del Cabildo, se pueden contar en una sola hora, cruzando por todas partes y lados, de un lugar para otro, como hormigas que no paran; y otros tantos de Miedo Ambiente (antes Medio Ambiente), pero son como una nube, los ves, por todas partes y lados y a todas horas, también, paseando de un lugar a otro, sin otro oficio sino ir y venir; pero, no son los únicos, que están los bomberos, que en previsión de incendios, aunque llueva a cántaros, ellos, están al pie del cañón, siempre listos; pero, no acaba aquí, los que pasean fijo por la isla: están los del Consorcio (¡maldito que no sé lo que es, ni lo que hacen!), que también pasean, de un lugar para otro; pero, añadamos a: las Ambulancias o/y los del Servicio Canario de la Salud, que corren que se las pelan, con sirenas incorporadas, por esos mundos de Dios; y también -aquí no se acaba la lista- están, los del Seprona (¡esos que asustan que dan miedo!); pero les siguen los Guardias Civiles, que se mueven -distintos a los del Tráfico-, también a sus necesidades u obligaciones (me cuentan que en Moya, están en el Ayuntamiento, para atender al público e indicar la oficina o secretaria del concejal "x" o "y"; pero, sigamos con los que se mueven: los de la Cruz Roja, los de Protección Civil, los..., los..., los... (rellene el lector los puntos suspensivos, pues, es normal, que no los tenga a todos en la mente en este momento que escribo; lo que si digo, y es vedad, es que se me quedan atrás otros tantos, o más (más de la mitad, ¡seguro!). Entre tantos y todos, están las famosas cuadrillas del Cabildo, del Gobierno Autónomo, las de los veintiún municipios o municipales (no hablo de la Guardia Municipal -que también-, sino de las cuadrillas de los Ajuntas y mientos (etimología de Ayuntamiento); y todos-todos, al cien por cien (100%), todos -repito- con algo común: a) todos van uniformados; b) todos llevan reflectantes (para que nadie choque con ellos); c) ninguno da un timbalazo o golpe al campo, ni a nada; d) nada producen en orden a riqueza o bien común alguno, que redunda en el bien común; e) todos son represores y dan miedo (y tienen al personal residentes en el campo, como conejos escondidos en las madrigueras, que no se atreven a asomar las orejas, no sea que los trinquen y multen, por todo y nada. Y éste -y no otro- es el panorama: los únicos que se mueven (todos en coches oficiales). ¡Y me se (como dicen los de pueblos, en españa) olvidaba Gesplán, que tienen como plan llenar la isla de pinos y de acebuches (la Caixa [catalana], está plantando castañeros y nogales -algo que vengo diciendo ya casi hace cuarenta años; y la nuestra (la Caja de aquí): plantando acebiños y madroños), digo, que Gesplán, que tiene el plan de seguir plantando plantas estériles y envenenadoras del suelo, desgraciando más si cabe a la isla. Y todos-todos, cobrando del Gobierno, Cabildo y Ajuntas y mientos, del estado, de Europa..., y son una ruina. Y ahora, Vd., que escondido hace algo -pero que te fotografían desde helicópteros -estos son otros- vas y pides permiso, para reforzar una pared que se te va a caer, o techar un chamizo, para sombra de algo, y vas y llevas el impreso, vas veinte (20) veces a recogerlo, a ver si te lo aprueban, y te dicen: pague Vd. las tasas; pague Vd. a Valora; vuelva Vd.dentro de ocho (8) días; todavía no está; vuelva Vd. otro día; es que el responsable salió; el encargado está en una reunión; cogió asuntos propios; está desayunando; está enfermo; está de viaje; no está; está en el servicio (¿?); está...; está...; está... (vuelva Vd. a rellenar los puntos suspensivos); ¡no está!; ¡vuelva Vd.!, y así, tres meses, medio año; pasa el tiempo, te aburren y no vuelves más; y se cayó la pared, y al sol lo que fuera. Total, que al final no te dan el permiso; se quedan con el dinero, con tu tiempo, tu paciencia, tus nervios, tus... (rellene Vd. los puntos suspensivos). ¡Cuánto tiempo y dinero perdido! Te han tomado bien el pelo. Y son un enjambre; como los primeros, que son un ejército, buscando al enemigo a abatir, que no es otro sino ese pobre viejo del campo, que se resiste a morir y sigue con lo que el hombre hace desde que pisó la tierra (agricultura y ganadería), pero que aquí, está totalmente prohibido todo. ¡Ah, y si te dan el permiso es: deje la pared con piedras vistas; y si para techar: ¡ponga Vd. tejas (no vale una uralita o plancha de cinc), pero..., pero..., ¡mejor me callo! Y este -y no otro- es el panorama: la isla verde a rabiar, con furia y fuerza; verde a reventar; verde como un verdegal; verde todo verde, y los animales reventándose con piensos que los enferman, y dan leche mala que nos enferman, en quesos que son baba y se pudre y huele que apestan, y las pobres cabras y ovejas, sin poder comer teeras, lechuguillas, escobones, etc. (todo eso está protegido), y no puedes ponerles de cama retamas, ni helechos, ni pasto, porque también eso está protegido (no se olviden todos los que acechan al pobre delincuente de pastor o agricultor que ose tocar una brizna o pizca de hierba: cárcel, y multa, y un papeleo de años y años, y más años (¡hasta por coger la rama de papas!). 600 €, cuesta segar -que no arrancar- una retama. Sigo: que, la comida para las cabras y ovejas, las traen de pá fuera (¿?). Y que son carísimas, en lugar de pastar y comer la hierba que nos impiden caminar, se llenarán de garrapatas y de chiratos, y de no comerla los animales, se la comerá el fuego en verano. Y, uno se pregunta: ¿hay desgracia mayor, que la que nos gobiernan?, ¿no son ellos, los culpables de la crisis, del paro y del choriceo?, ¿y vamos a salir de la crisis así, con patrullitas y ejércitos por los campos llenando las carreteras a todas horas y en todas las direcciones, sin hacer nada, salvo paseando todo el santo día, y así todos los días (en Tecén la cuadrilla de treinta mujeres y hombres, dejaron montones de leñas, en medio del barranco, y dicen los lugareños: pá embalses e impedir el agua corra, y fastidiar al que tiene algo plantado por las orillas)?; y es un ejemplo insignificante: esto, es lo que hacen y pasa. Que, no vamos a salir de la crisis, con planes y dineros, con ayudas a los Bancos, con limosnas del Gobierno-Cabildo-y Ajuntas (y mientos), de españa y de Europa, sino volviendo a la tierra, la misma que se abandonó, por el turismo y la construcción. Ahora: que no hay ni uno, ni la otra, se vuelva a la tierra, al campo, a los animales, a cultivar, a... (rellene Vd. y ponga lo que quiera). Es decir: volvamos a la tierra, se bajen de los coches tanto paseante; sean solucionados al instante, cualquier petición al Ajunta y a otros. Se produzca comida; se trabaje la tierra, se ordeñe a los animales, se estercole la tierra, se are, se cave, se siegue, se queme, se entierre el animal muerto, se cante al alba, se coma gofio y queso, se beba agua, se coma fruta, y jaramagos, y coles (y no tanto yogur, y similares). Y, si en esto que propongo, tardamos diez (10) años, serán, los que nos falten, para salir de la crisis; de lo contrario, vamos a tener hambre, paro, miseria, pobreza... (rellene lo que Vd. piense), que si volvemos al campo, se acabará la crisis-paro y hambre.PD.- Tenemos 1.500 policías que vigilan el carnaval, más un refuerzo de 500 más, que vienen por carnaval desde españa: total -sin contar a todos los citados -y más-, antes y arriba), son 2.000 policías nacionales, para 4.000 carnavaleros. Conclusión: un policía para cada dos mascaritas. Y digo yo: o sobran policías, o sobra el carnaval. Más claro: 6.000 personas en carnaval, y un tercio son policías: "mi, no entender", que diría el inglés (en Inglaterra -ya de paso- 800 ayuntamientos, y en españa: 8.000 ajuntas y mientos (cualquier concejalucho de nada o algo: secretaria, coche, asesor, etc....). ¡ así nos luce el pelo (¿no vamos a tener crisis?).





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